domingo, 12 de febrero de 2012

Instantes




Maestros y escuelas, escuelas y maestros


Diferentes maestros, diferentes racionalidades.

Las escuelas pueden contemplarse desde diferentes perspectivas (técnica, práctica y crítica). Desde la primera, las escuelas son contempladas como realidades objetivas que se pueden analizar científicamente y los maestros como técnicos que aplican el currículum sin cuestionárselo. Desde la segunda, las escuelas son contempladas como espacios de vida y la reflexión del profesor predomina sobre la acción, no existen técnicas universales, sino diferentes formas de hacer frente a las distintas situaciones. Desde la tercera, las escuelas se conciben como lugares de transformación social. Los profesores deben comprometerse a transformar la sociedad desde la escuela y no ha reproducirla con los valores de la cultura dominante.

Personalmente, hoy por hoy, contemplo las escuelas desde una perspectiva práctica. La realidad para mí es sujetiva pues lo que para uno es de un modo para otro es de un modo distinto, más cuando se trata de personas, sentimientos, pensamientos, culturas, conductas...
No concibo a los maestros como simples mecánicos que tengan que aplicar distintos métodos para enseñar a sus alumnos, tampoco como responsables de una transformación social. Pienso que los profesores tienen que conocer el contexto de sus escuelas para poder entender su funcionamiento y trabajar en ellas.




¿Para qué sirve la escuela?

         “Para aprender”. Fue lo que me contestó mi primo pequeño (cinco años) cuando se lo pregunté hace un par de días. A su respuesta yo contesté con otra pregunta: “para aprender qué?”, él me dijo: “pues cosas: se leer y contar hasta números muy grandes”, yo le dije: “qué bien ¿no?”, y él me contestó: “sí porque encima puedo jugar al fútbol en el patio que en casa mamá no me deja”.


         No creo que la escuela tenga una única función, una de ellas, evidentemente, es para aprender, pero de nuevo repito la pregunta: “para aprender qué?” No solo se aprende lo que se enseña en clase. No solo se aprende a leer y a escribir. Se aprenden cosas que no se explican, de las que no te examinan , pero que necesitas saber (aprender) para poder convivir en tu sociedad. En la escuela aprendes que formas parte de una clase, que hay que portarse de un determinado modo para que te digan que te portas bien, que tienes que hacer los ejercicios pronto para no llevarte deberes a casa, que hasta que no es la hora del patio no se come o se juega, que no puedes ponerte a correr por el pasillo...

Maestros y escuelas, escuelas y maestos


La primera clase de didáctica fue bastante peculiar.
En primer lugar, el profesor dejó sobre las mesas distintas fotografías pegadas a cartulinas de colores. Cada uno de los alumnos debía escoger una que le gustara y explicarle a un compañero por qué había cogido esa fotografía y por qué había decidido estudiar magisterio. Después este compañero debía comunicarle estos motivos al resto de la clase. Esta actividad habría sido de gran ayuda a principio de curso ya que habría permitido si no conocer, como mínimo, saber que personas forman parte de una misma clase. A pesar de todo me pareció una manera curiosa de empezar el cuatrimestre.
En segundo lugar, el profesor explicó la dinámica  y evaluación de la asignatura.
En tercer lugar, se habló de la didáctica (cómo definirla, posibles enfoques, preguntas a las cuales responde...) y de los maestros (distintas formas de ejercer la profesión...).



Creo que recuerdo a todos los maestros que he tenido y sí, es cierto, ninguno ha ejercido su función docente del mismo modo que otro. Cada uno ha dado clase a su manera. Precisamente creo que eso es lo que permite que hoy los recuerde, si todos hubieran dado las clases del mismo modo, no identificaría a cada uno con unas conductas concretas o con una forma determinada de hacer las cosas.
Me acuerdo especialmente de mi primera profesora, solo me dio clase un año porque era mayor y se jubiló al año siguiente. No recuerdo qué era lo que hacíamos en clase, era muy pequeña, pero si que recuerdo que le tenía cierto respeto, nunca le dieron pena mis lloros por no querer entrar en clase, porque sabía que estaba fingiendo, ni tampoco me permitió infringir sus normas, porque sabía que bastaba que ella dijera que había que hacer un tipo de actividad para yo querer hacer otra distinta... Yo era lista y rebelde, pero ella, bastante más lista que yo, me cortó las alas.
Actualmente me cruzo con ella a veces por la calle, la miro pero no me reconoce, lo cierto es que no me importa, se que tiene un buen recuerdo de aquel curso.
Hay que ver como pasa el tiempo y como crecemos todos...

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Por qué este blog?


He creado este blog porque es una herramienta de trabajo precisa y original para el desarrollo asignatura de didáctica general.

En las entradas: maestros y escuelas, escuelas y maestros, escribiré sobre los temas tratados en clase. Describiré brevemente en que ha consistido cada sesión y aportaré una reflexión personal relacionada con el tema(s) trabajado(s).
En las entradas: para saber más, subiré noticias que considere importantes. Mi intención es que la mayor parte de estas estén relacionadas con la sociedad actual, la educación, la enseñanza, los maestros...
En las entradas: instantes, escribiré ideas, pensamientos, reflexiones y opiniones personales que no estén, necesariamente, relacionadas con la asignatura de didáctica y puede que tampoco lo estén con la función docente. Lo que pretendo con este tipo de entradas es simplemente compartir opiniones y curiosidades con aquellos que visiten el blog.